Gobierno bajo la lupa
Dice la máxima: cuando cambia el poder, se revisa al gobierno que se va.
Eso podría ocurrir en Nuevo León cuando termine el mandato del gobernador Samuel García en 2027.
Si el próximo gobierno llega desde otro partido, está claro que lo primero que suele hacerse en estos casos es ordenar auditorías y abrir expedientes sobre la administración saliente.
Las revisiones quedarían en manos de organismos como la Auditoría Superior del Estado de Nuevo León y, si hubo recursos federales, la Auditoría Superior de la Federación.
En ese escenario, hay cinco áreas que inevitablemente quedarían bajo la lupa.
Publicidad y promoción gubernamental: El gasto en comunicación, redes sociales y campañas institucionales seria uno de los primeros rubros en revisarse para verificar contratos y montos destinados a promoción.
Programas sociales: Las auditorías revisarían padrones de beneficiarios, reglas de operación y criterios de entrega de apoyos, especialmente en programas de alto perfil donde participa Mariana Rodríguez Cantú.
Obra pública: Contratos de infraestructura, licitaciones y ampliaciones presupuestales suelen ser uno de los puntos donde más observaciones aparecen cuando entra un nuevo gobierno.
Deuda y finanzas del Estado: El manejo del presupuesto, refinanciamientos y compromisos financieros heredados también forman parte de las revisiones habituales.
Uso político de recursos públicos: Otra línea de análisis sería determinar si programas o eventos oficiales fueron utilizados para posicionar proyectos políticos.
Así, más allá de quién gane la elección de 2027, lo cierto es que el próximo gobierno de Nuevo León podría iniciar su gestión revisando a fondo las cuentas del sexenio que termina.