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Un apellido, un anillo matrimonial y dos gobiernos en la mira: Nuevo León y Sonora

Prensa de la región/Redacción.

Luis Donaldo Colosio Riojas y Mariana Rodríguez Cantú aparecen en los distintos sondeos y escenarios políticos como dos de las cartas fuertes de Movimiento Ciudadano rumbo a la elección para la gubernatura en junio de 2027.
¿Son punteros por lo que han construido políticamente o por las figuras de las que llevan años colgados?
Porque Colosio sigue cargando una etiqueta que no pidió, pero que tampoco puede negar: El hijo de Colosio.
Uno tiene el apellido de un Candidato Presidencial convertido en símbolo nacional, Mariana tiene el apellido político del Gobernador que llegó al poder con Movimiento Ciudadano y que la convirtió en una de las figuras públicas más conocidas de Nuevo León.
COLOSIO EL APELLIDO PESA… Y MUCHO

Luis Donaldo Colosio Riojas llegó a la política con una ventaja que prácticamente ningún candidato puede comprar, un apellido conocido en todo México, en Sonora, todavía más.
Su padre, Luis Donaldo Colosio Murrieta, nació en Magdalena de Kino y su nombre quedó marcado para siempre en la historia política nacional.
El hijo ahora coquetea con dos posibilidades: Nuevo León o Sonora, y ahí comienza el problema, porque si en Nuevo León pretende ser Gobernador, tendrá que defender su paso por Monterrey.
Y si termina buscando Sonora, tendrá que demostrar que no pretende llegar únicamente montado en el apellido de su padre, porque una cosa es que sepan quién es Colosio, y otra es que sepan quién es Luis Donaldo Colosio Riojas.
MONTERREY NO FUE PRECISAMENTE EL PARAISO
Colosio ya tuvo una oficina desde donde pudo demostrar de qué estaba hecho: la Alcaldía de Monterrey, y ahí quedó expuesto.
Su administración impulsó proyectos de imagen urbana cultura y recuperación de espacios que fueron presumidos como parte de la transformación de la ciudad, pero también provocaron críticas.
Uno de los ejemplos más visibles fueron las intervenciones artísticas en el Túnel de la Loma Larga, para el Gobierno municipal fueron arte y recuperación del espacio público, pero sus críticos consideraron que eso no es lo que necesitaba Monterrey.
Porque mientras la ciudad enfrentaba problemas de movilidad, seguridad, baches, servicios y deterioro urbano, el Ayuntamiento destinaba recursos y reflectores a proyectos culturales que podían verse muy bonitos en las fotografías oficiales, y esa discusión todavía puede perseguirlo.
Porque si Colosio quiere gobernar todo Nuevo León, inevitablemente tendrá que responder por lo que hizo cuando gobernó Monterrey.
Y AHORA SONORA
Como si el escenario de Nuevo León no fuera suficientemente complicado, aparece Sonora. Colosio ha defendido públicamente su origen sonorense y recientemente respondió con palabras bastante fuertes a quienes cuestionaron que haya nacido en Magdalena de Kino.
Dijo que esas versiones eran ‘mamadas’, pero la pregunta de fondo permanece:
¿Qué tiene Luis Donaldo Colosio Riojas para ofrecerle a Sonora además de ser el hijo de Luis Donaldo Colosio Murrieta? Porque allá el apellido no es un detalle, es una marca política, y justamente por eso tendrá que demostrar que puede convertir el recuerdo de su padre en votos propios, no votos prestados.
MARIANA: LA ESPOSA DEL GOBERNADOR
El caso de Mariana Rodríguez es diferente, pero no tanto. Durante años, su exposición pública estuvo ligada a Samuel García.
Primero fueron la pareja mediática, después la pareja política, y finalmente, ella se convirtió en una de las figuras más visibles del proyecto naranja en Nuevo León.
Ahora el siguiente paso sería la gubernatura, y ahí comienza el verdadero examen, porque Mariana puede ser popular, puede tener una enorme presencia en redes, puede ser reconocida por cualquier ciudadano, pero una gubernatura no se gana con likes, se gana con votos.
Para conseguirlos, Mariana tendrá que demostrar que la gente está dispuesta a votar por ella, no por la esposa del Gobernador Samuel García.
DOS HERENCIAS, UNA MISMA PRUEBA
El fenómeno resulta hasta incómodo. Colosio recibió una herencia política de sangre; Mariana recibió una plataforma política construida desde el poder. Uno tiene detrás a un padre convertido en símbolo, la otra tiene detrás a un Gobernador que todavía controla una parte importante del escenario naranja, y los dos están intentando convertir esa herencia en una candidatura propia.
La diferencia es que para 2027 el electorado ya no estará votando por el recuerdo de Colosio padre, ni por el fenómeno Samuel, va a votar por ellos. El apellido Colosio no deposita una boleta, Samuel García tampoco, las redes sociales tampoco, las encuestas, mucho menos.
Una elección de Gobernador exige estructura territorial, operadores, candidatos competitivos en los municipios, alianzas, dinero, movilización y capacidad para resistir una campaña de varios meses donde los adversarios van a sacar absolutamente todo.
Gobernar Monterrey no es lo mismo que hacerlo en todo Nuevo Léon, y ser una figura pública no es lo mismo que ser una candidata competitiva.